Perfil del Nuevo Educador y la Nueva Educadora

  • Verdadera vocación educativa,
  • Compromiso con la comunidad eclesial y la comunidad boliviana, sobre todo frente a los desafíos que plantea el tercer milenio para Bolivia y el continente,
  • Capacidad de desarrollar potencialidades creativas en si mismo y en los demás,
  • Sensibilidad de acompañar el proceso propio y de otras personas de búsqueda de sentido profundamente religioso de la vida y de las cosas,
  • Autenticidad entre palabras y testimonio de vida,
  • Actitud permanente de conversión y cambio,
  • Valores humano - cristiano que promueven la liberación y la vida del pueblo,
  • Apertura a rescatar valores culturales en nuestra sociedad pluricultural y plurilingüe,
  • Disponibilidad para una formación y actualización permanente, como profesional y cristiano/a,
  • Capacidad de asumir un liderazgo dentro de su centro educativo y en la comunidad educativa,
  • Visión de su labor educativa como continuación y complementación de la acción educativa de la familia.
  • Apertura de todas las disciplinas humanas que redundan a favor de la comunidad reconociendo en el diálogo interdisciplinar los limites de su propia perspectiva teológica y mostrando la capacidad de aprender desde el punto de vista de otras ciencias.